Droste es una marca holandesa de cacao en polvo. Su envase metálico tradicional muestra a una enfermera decimonónica sosteniendo una bandeja de plata; sobre esta bandeja hay una taza humeante y un envase de cacao en polvo Droste. En este envase, naturalmente, se puede ver a la enfermera, a la bandeja de plata y al envase de Droste, donde a su vez se puede ver… ya se entiende la idea.
De allí surge el llamado Efecto Droste, que es el de la recursión infinita de una imagen (imágenes que se contienen a sí mismas), como las que se muestran en algunos empaques de consumo masivo o en trabajos de diversos artistas.
Interesante recurso que aunque no es muy común de observar en packaging representa sin duda una ilusión óptica que llama la atención de cualquiera.





Publicar un comentario en la entrada